|
ENTREVISTA
A SALVADOR DOMINGUEZ - 09/01/2006
El pasado mes de
noviembre se presentaba el nuevo disco del guitarrista SALVADOR DOMÍNGUEZ, uno
de los guitarristas más influyentes en la historia de nuestro Rock; no sólo
por haber sido nombre destacado en importantes grupos de todas y cada una de las
décadas desde el nacimiento de este estilo, sino por haber marcado a varias
generaciones de instrumentistas que crecieron como tales a través de sus
métodos, lecciones y clinics. Este madrileño criado en el exilio conoció muy
pronto la influencia de la naciente música Rock, llegando a ser, desde los 17
años y tanto ya de regreso en España como más allá de nuestras fronteras,
uno de los referentes del estilo en nuestro país, al pasar por formaciones tan
legendarias como Los Pekenikes, Banzai o Tarzen, por citar grupos totalmente
diferentes entre sí. Desde la publicación de su último trabajo,
"Psicópatas Urbanos" (1998), han pasado siete años que ha dedicado
por entero a su también conocida faceta de escritor, con la publicación de
nuevos métodos de guitarra y un par de estudios sobre la historia del Rock en
nuestro país desde sus comienzos. Presenta ahora el que es su quinto trabajo en
solitario, "New Flower Power". Tras una primera buena acogida, tanto
por parte del público como de la crítica, quisimos recoger las impresiones de
esta leyenda viva de las seis cuerdas. Amablemente contestó a nuestras
preguntas desde su retiro en Alicante.
Tanto
el título como el aspecto del CD nos remontan a décadas pasadas, sin embargo
el sonido es bastante actual en algunos sentidos. ¿A qué público va dirigido
principalmente? A nostálgicos, a alumnos, a una nueva generación…
No me planteo a quién va dirigido. Cuando compongo trato del alcanzar un
equilibrio, entre antigüedad y modernidad, juventud y madurez, pero esto es a
nivel teórico solamente. Al final, van saliendo las canciones que tienen que
salir, las que me pide el cuerpo, y he de decir que las reciben igualmente
personas de todas las edades.
Sí que es cierto que remonta a décadas pasadas, y esto no es casual, está
buscado voluntariamente. Se trata de vincular dos momentos que creo que son muy
similares, políticamente hablando: seguimos pidiendo el final de una guerra,
nos están manipulando, etc., es decir, los momentos del "Flower Power"
que da título al disco con los que estamos viviendo en la actualidad. Mira, yo
siempre he sentido un tremendo pudor a la hora de mezclar política y música,
tal vez porque mi padre, republicano, sí que era un auténtico luchador en ese
sentido, viviendo momentos de tensión real al enfrentarse a la política
fascista en la dictadura española o en el exilio en Venezuela. De manera que,
habiendo yo crecido en un ambiente de mucha mayor libertad, me hubiera sentido
un "impostor" involucrándome políticamente a través de la música,
era algo que no quería hacer. Sin embargo, considero que ha llegado la hora en
la que hay que hablar, hay que posicionarse contra las mentiras de Estado,
contra todo lo que estamos viviendo ahora. Creo que estamos viviendo una época
realmente dura, con tanta mentira al pueblo, tanta hipocresía... He querido,
pues, crear un paralelismo entre ambos momentos, de ahí tanto el nombre como
las imágenes que proyectamos en el directo y que ya visteis en la
presentación: imágenes de Sartre, del mayo francés, el Che, la llegada del
ser humano a la luna, la primavera de Praga… todo ello queda reflejado
también en las canciones; tratan temas que por desgracia vuelven a ser
actuales, lo cual es muy lamentable, es terrible este salto atrás que estamos
experimentando.
Musicalmente hablando, también hay en el disco reflejos de esa época, he
querido hacer una especie de homenaje a todos aquellos que me influyeron en su
momento: CREAM, HENDRIX, ROLLING STONES, el Blues o el Rock desde el principio,
todo lo que me ha afectado musicalmente de una u otra manera.
Otra cosa se
deduce, tanto de la escucha como de la rueda de prensa de presentación, es que
te has divertido muchísimo con el proceso de grabación.
¡Desde luego! Toda la emoción del directo, mi amor por la guitarra, han
estado muy presentes a lo largo de todo el proceso. Tenía muchísimas ganas de
volver a la carretera, imagínate, ¡han sido siete años! Y esto, la música,
es a lo que me he dedicado desde los diecisiete, prácticamente no sé hacer
otra cosa. He de agradecer a todo el mundo el apoyo que estamos recibiendo,
increíble, ciertamente no me esperaba tanto. Además, me he acompañado de
músicos a los que considero mis amigos, compañeros que han estado conmigo
desde hace muchísimo tiempo. En fin, estoy muy emocionado con todo esto. En
directo voy a tocar temas no sólo de este trabajo, sino también del pasado,
versiones de temas que me han marcado, como el "All Day All Night" de
los Kinks, uno de los primeros que aprendí a tocar, o algún tema de los Doors.
Me refería a los "juguetes", a los efectos que has empleado en la
grabación.
Ya lo creo que me he divertido. Siempre me ha gustado estar al corriente de
cuantas novedades iban saliendo en torno a la guitarra. Je je je, imagínate, en
1966 me compré mi primer fuzz-tone, un año después la primera wah-wah que
salió, también el primer flanger... Empecé grabando con cuatro pistas, luego
ocho, así hasta veinticuatro… hasta llegar a las posibilidades que tenemos
hoy en día, es algo increíble. He disfrutado muchísimo empleando loops,
vocoders, secuencias…
Llevo mucho tiempo tocando con lo que es mi Stratocaster y mi Marshall, y toda
esta tecnología al alcance de nuestras manos nos permite todo un mundo de
expresión, de experimentación, un "ir más allá" de los límites de
mi guitarra. Ahora bien, he procurado por todos los medios que los efectos no se
noten en exceso, no recargarlo; deben aportar color, no recargar, han de estar
al servicio de la canción, sentirse, por decirlo de alguna manera.
¿Cómo
se está recibiendo este nuevo trabajo?
Estupendamente, la verdad es que nos están saliendo bastantes fechas, y el
público está reaccionando con mucho cariño, estoy encantado. Por ahora se
trata de "conquistar" España, pueblo a pueblo, plaza a plaza, tengo
muchísimas ganas de volver a recorrer todos esos escenarios. Después de siete
años voy a tener que recuperar a mi público, conquistar a una nueva
generación… En cuanto a Latinoamérica, no me lo planteo; lo cierto es que me
encantaría, porque siempre he sido muy bien recibido, pero por ahora se trata
de luchar por estar aquí, por demostrar que podemos hacerlo, que no llevamos
tantos años aquí por nada.
Por otro lado me estoy encontrando con un recibimiento muy emocionante, gente de
todas las edades que me muestran muchísimo cariño, como en el concierto de
presentación del disco el pasado día 24 de noviembre: unos muchachos de un
pueblo de Madrid, que tienen un grupo, me habían compuesto una canción, en la
que decían, entre otras cosas "no se rinde al Gran Hermano". Y es eso
más o menos lo que parece que se percibe de mí, que no me he rendido, que sigo
aquí, no me he vendido a lo fácil. Estas cosas me llenan de orgullo, la
verdad, me emocionan.
¿Cuánto dura
vuestro directo?
Dos horas.
Lo pregunto porque antes el reto era aguantar cuanto más tiempo mejor sobre
el escenario, pero ahora se están dando cada vez más casos de grupos que hacen
la faena de aliño, tres cuartos de hora y un bis, y listo. ¿Qué piensas de
esto?
Desde luego no comulgo con ese tipo de espectáculos. No me considero quién
para juzgar a quienes optan por la faena "fácil", el revival que
resulta económicamente rentable… ese tipo de comportamientos sois vosotros,
los periodistas, los que llegaréis a calificarlo de una u otra forma. En mi
posición no opino, pero sí decido cómo hacer las cosas, creo que hay que
devolver a la gente el dinero de la entrada, que no es algo que esté barato,
hay que darles algo a cambio de tanto cariño y respeto, tanta calidez... Así
que tocamos al máximo, sí, sobre dos horas más o menos.
¿Qué opinas
acerca del nivel de los guitarristas actuales?
Desde luego muy alta, y es lo normal: tienen a su disposición internet,
métodos, clases, Berckley, etc. ¡Aparte de mis métodos! Je je je je. No, en
serio, me estoy encontrando a muchísimos guitarristas, grandes guitarristas,
que se me acercan hablándome de los métodos, de lo que han aprendido en ellos,
lo cual, comprenderás, es un motivo más de orgullo.
El
entusiasmo que expresas acerca de tus libros me lleva a preguntarte acerca de
ellos. Si tuvieras que elegir, ¿con qué faceta te quedarías, con la de
escritor o la de músico?
No te sé decir, la verdad. Todo es música, al fin y al cabo, todo es Rock.
Los manuales los escribí planteándolos para un Salvador mucho más joven e
inexperto, todo aquello que hubiera necesitado saber entonces. "Psicópatas
del Mástil" era una colección de acordes, escalas, riffs, técnicas y
recursos de los diferentes estilos musicales: blues, rock and roll, rockabilly,
soul, hard rock, heavy metal... se trataba de mostrar por ejemplo las escalas,
pero no solamente presentándolas "mirad, ésta es una escala
húngara", sino con aplicaciones prácticas, "esto sirve para este y
este otro efectos".
Por otro lado, en esta última época estaba escribiendo "Psicópatas del
Mástil 2", lo que me sirvió para ponerme al día con la guitarra. Esto no
fue ninguna tontería, ya que cometí la temeridad de invitar a Javier Vargas a
mi concierto de presentación, imagínate, después de siete años retirado de
la guitarra, centrado en mis libros de historia… En este libro continúo
analizando escalas y su aplicación, además de una serie de ejercicios que
considero imprescindibles para todo aquel que quiera dedicarse a la guitarra.
En cuanto a los libros de historia del Rock, se trata de algo que sentía que
debía de hacer, el España ha habido un muy buen nivel musical, y había que
recuperarlo, reflejarlo de alguna manera. El Blues, por otro lado, es la base de
toda nuestra música, que surge de la fusión de este estilo y del Country
blanco. De manera que regresar a las raíces me parecía fundamental para poder
entender la música.
Después de todo
lo hecho, ¿qué queda por conseguir? ¿Qué viene ahora en la historia de
SALVADOR?
Seguir otros cinco años tocando, que me permitan continuar… Si el día de
mañana me llaman para tocar en Detroit o donde sea, bienvenido sea, pero desde
luego lo que quiero es continuar y, siendo realistas… sí, otros cinco años
más.
Mira, hay un recuerdo muy importante para mí, que refleja en cierta manera lo
que me está ocurriendo últimamente: mi padre, que falleció hace poco, y yo
estábamos viendo un documental sobre los grandes guitarristas de la historia de
la música popular. Estaban todos, desde Howling Wolf hasta Jeff Beck o Jimmy
Page, es decir, todos aquellos que he escuchado a lo largo de mi vida. Cuando
era jovencito, en la escuela o el instituto, escuchar a los músicos que yo oía
era algo "raro", no se entendía y se interpretaba como un
"capricho", algo pasajero. Pues bien, al ver a todos estos grandes en
el documental, mi padre me llamó y me dijo "mira, Salva, tenías
razón". Todo lo pasado, todo lo que escuché. Yo tenía razón.
por Almudena Eced
"Maixta"
|