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ENTREVISTA
A ALBERTUCHO - 14/06/2006
Con humildad,
desprendiendo arte en cada gesto, grandeza en su sencillez, así es Albertucho,
un artista diferente, una persona vibrante, capaz de transmitir magia encima de
un escenario o en una charla sobre su disco, sus canciones, sus vivencias y su
sentir. Está llamado a ser uno de los grandes, pero su cabeza sigue latiendo al
ritmo de su sevillano barrio de Villavista, y así nos abrió las puertas a lo
que ha supuesto sus comienzos en la música, su evolución y madurez a través
de este su segundo "Lunas de Mala Lengua", su experiencia con otro
sevillano de pro como José Luis Garrido en la producción, sus pasiones e
inquietudes. Albertucho en esencia pura.
¿Qué
has pretendido reflejar en este 'Lunas de Mala Lengua'?
A: El periodo de estos años, lo que he vivido estos dos años y con lo que
me he parado a pensar simplemente. Es lo que se para a pensar casi toda la
gente, la sociedad con los males que tiene, la mierda que nos meten por las
orejas, el amor ¿porqué no? He intentado contar cuentos, hacer cosas nuevas,
pero siempre siendo coherente y que yo esté contento con la canción.
¿Evolución o
madurez? ¿Cómo crees que ha crecido este disco en relación a tu primer
trabajo?
A: Esto es la vida misma. Uno va creciendo, va viendo la vida, madurando y
sabiendo donde quiere estar ubicado, lo que quiere decir pero de una forma más
clara y más directo, pero de una manera bonita, que yo creo que es lo que le da
el punto.
¿Cómo has
vivido estos dos últimos y trascendentales años dentro de tu carrera musical?
A: De una manera muy natural, porque cuando una persona lleva escribiendo
canciones desde los catorce años, viviéndolo como cualquier otro tipo de
artesanía, como el que hace jarrones de barro o zapatos, es una artesanía, soy
un artesano de las canciones y con eso sigo adelante con naturalidad. Lo único
que quiero es ser exigente conmigo a la hora de las letras y la hora de hacer mi
trabajo bien, es con lo que me siente vivo y por ello quiero sentirme vivo de la
mejor manera posible.
¿Has notado
mucho la diferencia en relación a tu anterior disco y tu primera etapa?
A: Sí, he notado la diferencia porque se cogen tablas sobre todo. El tocar
es muy importante y te da soltura, confianza en ti mismo, evidentemente un
artista cuando lleva treinta años es mucho más artista que cuando lleva un
año, porque como cualquier artesanía significa currártelo, y hacerlo de una
manera que sea sincera y honesta, natural, que vaya rodando solo.
¿Cómo
ha transcurrido ese trabajo de producción a cargo de un consagrado José Luis
Garrido?
A: Ha sido difícil, porque el estar trabajando un chaval que tiene un disco
con un tío que es un genio de lo que es grabar discos. Él ha grabado a Paco de
Lucía, imagínate, ha sido exigente de una manera lógica, él quería hacer un
disco que reflejara al máximo el carácter y la forma de ver rocanrol que
tenemos en Sevilla, porque él es de mi barrio, él nació en Villavista, mismo
barrió, se crió en Villavista y vino a Madrid a buscarse las habichuelas. La
grabación ha tenido momentos divertidísimos, momentos duros de querer hacerlo
muy bien, pero muy bien, hemos estado ahí comiendo con ellos, su mujer nos
echaba de comer todos los días, la Amparito en su casa, es como si fuera mi
tío.
¿Porqué su
elección?
A: Fue a raíz de "Volando Voy" lo que lo decidió totalmente,
porque salió muy bonito. Era lógico porque él es rockero, aunque haya grabado
a Camarón y a Paco de Lucía, él viene del rock andaluz, y era lógico que yo
siendo de allí y queriendo buscar mi sonido y ubicarme fuera José Luis quién
lo produjera.
¿Las raíces se
vuelven más profundas en estos temas, quizás incluso por encima del rock?
A: Según el punto de vista que tengas tú del rock. Sí es más heavy o
más setentero, en plan los Eagles, cada uno tiene su punto. Yo creo que nunca
se vuelve contrario al rock. En el disco hay rumba, y lo que es la canción, la
base, es una rumba, pero los riffs de guitarra están buscados rockeros, la
batería está buscada lo más rockera posible, los coros rockeros, todo rockero,
pero tiene el punto del rock ahí. Yo no reniego del rock en ningún momento, yo
no me considero flamenco. Sí se nota en disco las raíces por la madurez, el
conocimiento de mi tierra, de que yo pueda hacer el rocanrol que yo considero,
que yo tengo en la cabeza como quiero que suene y como José Luis lo hace sonar,
que también lo conoce perfectamente, pero está claro que hay una influencia
más grande de lo que es el aire andaluz, pero nunca se pierde el rocanrol. Es
lo que llevo escuchando desde chico. Si me dicen "tú eres flamenco",
yo no soy flamenco, el flamenco es una forma de vida, una forma de pensar, una
actitud, el rocanrol es otra totalmente distinta y ahí está mi sitio, yo no
voy a ir explorando por otros sitios que respeto y admiro, pero del que no me
siento parte de dicho movimiento, yo soy rockero
¿Cómo valoras
lo que ha representado el rock andaluz en la historia de este movimiento?
A: Yo lo valoro muchísimo, imagínate lo que lo valoro. Los que no lo
supieron valorar en su momento fue la prensa, los medios de comunicación, que
se fueron más hacia el rollo de la movida madrileña y la horterada, y eso se
perdió, eso fue muy triste. Esperemos que vuelva, está El Bicho, a quién le
mola mucho el rock andaluz, están Los Delinquentes, está Zaguan, que es un
gran grupo de rock andaluz, pero parece que está subiendo y volviendo a
revivirlo, pero en aquél momento en lugar de ir para arriba, a principios de
los ochenta, se perdió.
En ese sentido,
¿valoras positivamente la situación actual del rock en Andalucía?
A: En Andalucía hay muy buenos grupos, muchos locales de ensayo llenos de
muy buenos grupos, pero las radiofórmulas y toda esa historia sigue siendo
cutre y eso es así.
Los textos como
identidad propia y símbolo de personalidad inequívoca dentro de tus
composiciones, ¿cómo fluyen los mismos y de qué forma piensas que se han
plasmado en 'Lunas de Mala Lengua'?
A: Fluyen, yo digo mucho la palabra natural, pero es que creo que no hay
otra. La palabra natural es la que define como fluye la historia y como va
saliendo. Te inspiras en el momento del día en el que estés, en lo que mires y
en lo que tengas en la cabeza, y sobre todo cuando el cuerpo te lo pide. Eso es
muy importante, si el cuerpo no te pide escribir una canción.... yo me pillo
unos cabreos que te cagas, porque no me lo pide el cuerpo y quiero, y no se
puede, te lo tiene que pedir el cuerpo, tiene que ser desde dentro para fuera.
¿Te
consideras más poeta que músico?
A: No, yo no me considero poeta, yo me considero que hago canciones. Me
dicen que soy músico, tampoco es que me considero yo músico, yo hago
canciones, ni poeta ni nada. Hago canciones y siempre intento escribir de una
manera bonita, puedes poner el nombre de poético, pero yo no me considero
poeta.
"Volando
Voy", ¿porqué decides adaptar el tema de Kiko Veneno?
A: Fue por la compañía, que me pidió si yo quería, para hacer para una
película una versión, aparte del original de Kiko Veneno. Como era una
canción con la que me siento identificado, que desde chico la conozco, yo con
ocho años ya la cantaba, pues me pareció coherente y la hice. Ahí está, la
hemos metido en el disco para que no se pierda, para que cuando una persona
dentro de muchos años coja el disco esté ahí.
¿Qué sientes
de pronto al ver tu canción dentro de la película de Miguel Alvadalejo que
recrea las aventuras de El Pera?
A: Una sensación bonita, es una cosa que se queda ahí para toda la vida,
entonces me gusta, me gustó ver la película y escucharlo, y saber que
humildemente he podido formar parte de una cosa tan importante.
¿Qué otros
temas crees que sorprenderán especialmente dentro de estos dieciséis?
A: A mí me gusta mucho, si te digo los que más me gustan como han quedado,
es "Que se Callen los Profetas", porque es la más directa y va a la
llaga, "El Piltrafilla" también me gusta muchísimo, "El País
de los Televisores", y bueno, "La Persiana" y "No Existe
Viento" por ejemplo. A mí me gustan todas porque ha sido una selección,
"Así me Va", en la que cuento mucho, pero al mojarme, al decir las
cosas como son, "Que Se Callen los Profetas" es total porque va a la
yaga, porque no puse la palabra reggaeton en el disco porque como es una moda
tan pasajero y tan cutre, que va a acabarse, en vez de decir "mundo
imbécil de infelices e ignorantes que no tienen opinión" iba a decir
"mundo imbécil de infelices e ignorantes que les gusta el reggaeton",
pero no lo puse. Después "No Existe Viento" me parece muy gracioso el
ritmo que tiene y como va caminando la canción. "El País de los
Televisores" es una obra de arte hecha por José Luis Garrido, yo hice el
tema pero él lo vio de una manera tan mágica que flipé, parecía un tripi, un
viaje la canción.
Curiosamente el
primer tema que mencionabas es el que daba título a tu primer álbum, ¿surgió
posteriormente?
A: No, yo hice la canción cuando casi estaba terminado el disco, hace dos
años y pico, y no pude meterla en el disco, por lo que decidí ponerle su
título, al no poder entrar por tiempo no se pudo grabar otra canción.
Simplemente copié el título y éste es el título de mi disco, me gustaba, y
es lo que me ha pasado con "Lunas de Mala Lengua", que me ha costado
encontrarlo que te cagas, no me salí y al final lo tenía ahí, en la primera
frase.
¿Alguna
historia especial guardada entre los mismos?
A: Sí, porque "Volví a la Barra" es una historia con mis amigos
de una noche que me pegaron una patada en el culo y me lo pasé que te cagas, es
una oda a quererte a ti mismo, cuando te rechazan quererte. "Así me
Va" cuenta mucho lo que hacemos mi gente y yo, el último trozo de "La
Persiana" también, son muchas historias, casi todo son historias y
después pajas mentales de mi cabeza.
Las
colaboraciones de dos buenos amigos, como Miguel Dr. Sapo y Kutxi Romero, ¿son
la puntilla definitiva que necesitaba este álbum?
A: Sí, yo al Kutxi por admiración simplemente lo quiero que cante en mi
disco, porque me parece uno de los mejores, sino el mejor escritor que hay en el
mundo ahora mismo. Me suda la polla lo que digan los entendidos y sus muertos,
el Kutxi ahora mismo es el mejor escribiendo, Kutxi, Albert Pla, el Robe y dos
más ahora mismo, porque todos los demás están muertos. Para mí es un orgullo
tan grande que sea mi amigo y que cante conmigo. Dr. Sapo es mi amigo también
desde hace muchos años, el Miguelito, y su voz pegaba para la canción, hace
unos coritos muy dulces, en plan sureño, transmite y queda precioso.
¿Se echa quizás en falta a Poncho K?
A: El Ponchito, yo se lo dije que viniera, él estaba haciendo cosas, pero
bueno hay tantos discos y tanta vida, Poncho es mi hermano, ahí va a estar
siempre, en cualquier momento. Lo que pasa es que en este disco estábamos tan
metidos, Kutxi lo mandó desde Navarra, aunque lo mandó mal y luego tuvo que
venir, pero por una cosa u otra tampoco me apetecía a mi muchas colaboraciones
en este disco, me apetecía una cosa con menos colaboraciones, y a lo mejor saco
el próximo y en todas canto con alguien, pero en este me apetecía lo mínimo,
y al final es lo máximo porque canta Kutxi.
Los elogios de
gente tan próxima a este trabajo, como José Luis Garrido destacándote junto a
Camarón entre los artistas con los que ha trabajado, y el propio Kutxi Romero
afirmando que eres el nuevo Robe Iniesta, ¿no te producen vértigo?
A: A mí lo que me produce vértigo es dejar de escribir canciones. El día
que yo coja una guitarra y no quiera desfilar, no quiera cantar, no quiera una
melodía, una frase o un verso, ese realmente es mi miedo, todo lo demás me da
igual, yo quiero escribir y quiero cantar.
¿Eres un
artista totalmente con los pies en el suelo?
A: Sí, es un trabajo más, es un trabajo de estar ahí siempre, al pie del
cañón tocando, que la gente te vea tocar, tú cantando, escribiendo tus
canciones, contando tu punto de vista de la vida y punto. Aquí no hay nadie
tocado con una vara, ni hay ningún genio sobrenatural, ni nada de nada, esto es
una cosa normal, es un trabajo más.
¿La
fuerza del directo es quizás la cara más salvaje en la interpretación de
Albertucho?
A: Sí, ahí se ve la actitud realmente. A mí lo que más me gusta es ver a
la gente cuando yo estoy tocando, yo disfruto a muerte, ver a la gente cuando yo
estoy tocando. Yo disfruto a muerte, pegando los berridos que pego, porque es lo
más rockero y con lo que me siento más vivo, te sientes vivo y que la gente te
está escuchando cuando estás transmitiendo. El disco es una cosa más
personal, tú te lo llevas a casa, pero el directo son las vibraciones que hay,
la gente, las caras, la gente cantando lo que tú has escrito, evidentemente es
lo más macarra.
¿Cómo has
vivido la gira de recitales acústicos que diste antes de grabar este disco?
A: Sí, el año pasado fue todo el año a base de salitas chicas,
guitarrita, porque hacía falta, hacía ya un año que el disco había salido,
la cosa estaba muy decaída y cuesta mucho dinero llevar a muchos músicos,
entre furgoneta, sueldos, esto y lo otro, y yo dije que no me quedaba en mi
casa, que la poquita o mucha gente que quiera escucharme que me escuche, así
que cogí mi guitarra y me pasé todo el 2005 por todos los bares y salitas
chicas.
Después de
grabar un disco y ver desde dentro lo que significaba este negocio, ¿cómo
valoras todo lo que compone la industria de la música?
A: Yo he tenido suerte, porque en esta compañía me siento a gusto, me
siento identificado. Los grupos que yo tengo en mi cuarto en casi todos pone Dro,
entonces ¿porqué no? Otras me transmiten más desconfianza, porque es otra
historia distinta, aquí están los Marea, El Bicho, gente que me parece
coherente y que me gusta. Si me meten en una compañía que estoy con Michael
Jackson y Los Cantores de Híspalis no me sentiría identificado. Estoy en una
compañía donde tienen una filosofía de ir poquito a poco, ir haciendo tu
trabajo sin nada de pelotazos, que la gente te vaya conociendo porque esa es la
que te valora.
¿Qué
representa la música para ti?
A: La música representa la felicidad de los momentos, para mi lo más
bonito del mundo es recordar las cosas, y a mí me ponen un disco de Extremoduro
y me recuerda la felicidad de hace muchos años, me ponen un disco de Ac/Dc y me
recuerda otro momento, el momento concreto que recuerdas con cada canción es
mágico. Es lo más bonito que hay, porque somos el recuerdo, si no tuviéramos
el recuerdo no seríamos nada. Las canciones se quedan para el recuerdo, por lo
que yo no me voy a morir nunca, yo tengo dos discos y voy a estar en el
recuerdo, eso es muy importante.
por j-kaos
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