|
Abrir un disco con un tema de casi nueve minutos es toda una muestra de osadía, y osadía y clase son dos cosas de las que los coruñeses Ultracuerpos van sobrados. Todo lo que apuntaban en su disco de debut, “Plan 9 From Outer Space”, aparece aquí corregido y aumentado. Fieles al sonido Detroit más clásico, aliñado con guiños al rock n’ roll de los 50 e incluso al rock progresivo en algunas estructuras instrumentales, estos chicos se están convirtiendo en algo así como la reencarnación gallega de los MC5 (de hecho, más de una vez han actuado con un repertorio completo de dicha banda). Pero Ultracuerpos son mucho más que eso. Referencias más o menos obvias aparte, la banda ha facturado un disco magnífico, con un sonido y una calidad que perfectamente les pueden situar a la altura de combos foráneos como los Hellacopters, por poner un ejemplo. Desde la virguería inicial de “The Stupid Kind” hasta el cierre con su excelente versión del “Sister Anne” de Smith, Kramer & Cía., la banda se muestra en un estado de forma pletórico. Especialmente reseñable es el grado de compenetración que ha alcanzado el tándem formado por Kiko y Ramone Ramón, que a lo largo de todo el disco no paran de intercambiarse incendiarios fraseos de guitarra. Prácticamente a la misma altura habría que situar la voz de Álvaro, personal y carismática como pocas, y la base rítmica de Óscar y Mikelini, tan precisa como contundente. Casi todos los temas tienen madera de clásicos y sabor a bourbon: la intensidad guitarrera de “The Right Way”, el ritmo de road movie de “Can’t Stop The Pain”, la invitación a la juerga de “Saturday Night”, el rock n’ roll sudoroso de “The Death Row”... están escritos para poner patas arriba cualquier sala de conciertos. El CD se completa además con cinco bonus tracks: el recuerdo de cuatro de los mejores temas de su primer álbum (quizás algo más acelerado y homogéneo) y la versión single de “Stupid Kind”, que hace que el disco, además de estupendo, resulte capicúa. por Raúl Ranz |