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1. Monstruos
2. El Loto Azul
3. Eterna relación
4. Amarrado al duro banco
5. Precisamente así
6. Las piernas de Cristo
7. Demasiadas hostias al aire
8. El mercado fluctúa
9. Por un amor...
10. No hay banda
11. Bésame, soy gallego
12. Cerrado por cansancio |
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Con la máscara china por
delante, Julián Hernández y los suyos nos presentan su nuevo álbum:
"Popular, democrático y científico". Producido por el viejo conocido
del grupo Joe Hardy (ZZTop), este nuevo trabajo sorprende tanto por la variada
oferta musical como por la originalidad de las letras. Con todo esto por
delante, la mítica banda gallega demuestra que no faltan las ideas originales
después de 14 discos (sin contar con el triple disco "¿Quiénes somos?¿De
dónde venimos?¿Adónde vamos?") y, por encima de todo, que no les asusta
probar nuevos sonidos.
Una vez inmersos en el disco, podemos encontrar temas para todos los gustos y de
todos los colores sin ningún patrón aparente. Con "El Loto Azul",
por ejemplo, nos enseñan su lado más funky, retratando la china post-Tintín,
aludiendo a la aventura del mismo título. Contrastando fuertemente, nos damos
de lleno con la distorsión sucia y el ritmo frenético de "Eterna
relación", que despista al oyente para volver a un ritmo más suave de la
mano de "Amarrado al duro banco". Sorprendiendo una vez más,
"Precisamente así" deja caer matices electrónicos enlazados, por
increíble que parezca, a un estribillo con aires sesenteros. Este último, da
paso al surrealismo del single "Las piernas de Cristo". Aquí,
Hernández, aprovecha la ocasión para narrarnos un sueño, que como tal, es
pura psicodelia, rasgo que comparte, dicho sea de paso, con
"Monstruos", el primer tema del disco. Pasado el ecuador del disco,
giramos en ángulo recto hacia el country de "Demasiadas hostias al
aire", una metáfora de la vida, en la que brilla con luz propia la
composición musical. Una etiqueta similar se le podría atribuir al siguiente
corte del disco, "El mercado que fluctúa", que da pie a un político
"Por un amor...", a ritmo de cabaret.
La traca final llega con "No hay banda", una crítica, cuanto menos
inusual, a los amantes del play back. El toque de humor lo da "Bésame, soy
gallego", quizá el único tema del disco con aspecto de rock puro. El
cierre llega con "Cerrado por cansancio", de nuevo con aires
electrónicos, pero esta vez fusionados con un rock clásico desvariando hacia
un final demente.
En definitiva, Siniestro Total abre, con este último trabajo, nuevos horizontes
dentro de su ya larga carrera, despertando el eterno debate entre locura y
genialidad. El tiempo dirá si su arriesgada apuesta dio los frutos que debía.
por
Fito
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