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Tengo un problema para escribir sobre Mallory Knox: estoy cargado de prejuicios contra grupos de punk de urbanización, como alguien los ha llamado en América, la cuna de todo lo bueno y lo malo que hay en este mundo. Supongo que ha sido demasiado tiempo el que llevo en el punk excesivo y sexpistolero, el de escupir y correr de la policía, el de la alta política de los Clash y el del rockero de furgoneta eterna de Ramones o Supersuckers. Supongo que sufro el mismo síndrome que los amantes del gran heavy metal cuando se les colocan delante los Bon Jovi de la vida y Motley Crue y el otro y el otro. ¿El mismo producto pero sin cafeína? No, gracias. Supongo por otra parte que Mallory Knox hacen bien lo que pretenden: un punk lineal y aplanado hasta la franja más radiable que uno pueda imaginar -lo cual no es necesariamente malo- y letras más evidentes que directas y de una rebeldía que más se acerca a una rabieta. Las supuestas reivindicaciones son rotundamente domésticas y sencillas: "fichar por las mañanas es mucha presión", "que yo no encuentro la salida, sin ti, ni amor ni luz ni vida…" Teniendo muy claro que el estilo de estos chicos con frontgirl -dando la voz de una manera más que competente- es un punk chupipiruli que suena plano de principio a fin, todo en "No Basta Respirar" es impecable, compacto, desde una presentación del producto elegante y con gusto hasta un sonido de grabación en el que no me atrevería a mover un dedo. Para disfrutar Mallry Knox necesitas reconocer que lo tuyo es el punk sin octanaje, sin la mala leche que ha hecho del estilo lo que es, si te apetecen los Blink 182 o Good Charlotte que circulan por el mundo con un futuro más que asegurado, así como las réplicas españolas que abarcan desde los emergentes Pignoise hasta los olvidadísimos Rabia del Milenio. Mallory Knox es un grupo de género, del que acabo de describir: estribillos fáciles, inmediatos, temas sin sorpresa pero eficaces en lo suyo. Si repaso el álbum me quedo con la algo más sincera "Punk Rocker", o la algo más intrincada "103 Noches". Como curiosidad, por lo bien labrada y mejor pensada, la versión que del tema de Paul Collins hacen los de Madrid: "You Want Be Happy". Ya lo he dicho: el sonido que se ha logrado sacar a la banda es rotundo -sobresaliente para los estudios Heatroom por lo que ocurrió con estos chicos, tal y como aparece en el Cd, en julio de 2005. Dejemos madurar a Mallory Knox: en sus mejores momentos la actitud de Vanesa -"Historia del Rock & Roll" es un buen tema- se acerca a la de la gran Silvia Superstar y el grupo puede ganar sinceridad según avanzan hacia productos de punk genuino como los inolvidables Killer Barbies. Tampoco olvido una cosa: los grupos de pop-punk con los que he comparado a los madrileños son, no escondamos la cabeza, algunos de los más grandes éxitos discográficos recientes. Si lo miramos desde ese punto de vista, Mallory Knox no reúnen los requisitos necesarios para visitar a Strummer a Rotten, pero sí para figurar en la cabecera de un programa televisivo de moda. ¿Eso es bueno o malo? Cualquiera sabe. por Rafa Pleguezuelos |