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La Linga nace a finales
del 98 en Valladolid con la necesidad de transmitir y de subirse a un escenario,
con las ganas de soltar un montón de palabras y sonidos almacenados en unas
mentes urgidas por relatar pensamientos sobre alegrías y tristezas, subidas y
bajadas, e idas y venidas. En Mayo del 2000 La Linga se metió en el estudio
para dejar plasmado en un documento sonoro 6 canciones. Intentando aprovechar al
máximo la oportunidad y el dinero desembolsado, La Linga puso todo el interés
que estaba en su mano para cuidar todo lo relativo a la edición y la
distribución de ese trabajo. Los resultados obtenidos de esto dan su fruto,
aumenta el número de seguidores del grupo y el número de oportunidades de
subirse a un escenario. Después de esto y por el buen funcionamiento de la
maqueta se deciden a entrar en el estudio a grabar su primera larga duración,
con la ayuda del productor Carlos Torero. Zero Records se encargará de la
distribución a nivel nacional. A la hora de identificar su estilo musical nos
acercamos al rock en su máxima expresión. Un cuidadoso sonido de guitarras y
una base rítmica, que demuestran claramente sus influencias. Aunque no poseen
medios tiempos, les gusta coquetear con subidas y bajadas de intensidad en las
canciones y conseguir melodías candenciosas que hagan viajar a la canción de
un momento íntimo e intenso a una furia desatada de sonidos. A lo largo de
canciones como: " El inacabable", " Uno de los nuestros",
"Mi revolución", " Mi enemigo número 1", " Me gusta
ver el sol", "Luces de colores"... las letras hablan de
sufrimiento, alegría, lucha, entrega, de perder y ganar, y sobre todas las
cosas, de amor, a él, a ella, a los demás...Intentan que sean poemas (muy
humildes) sobre todas las cosas que pasan en la vida. Por todo ello podemos
decir que La Linga es una ilusión, es un sueño, es un montón de ganas por
decir muchas cosas, es una manera de expresar los sentimientos más profundos e
innatos, es un despliegue de sensaciones...En definitiva, La Linga son cuatro
tíos que se dedican a contar y a cantar de una manera muy especial y a través
de un rock metafórico lo más visceral de su ser. Sin duda, un CD muy
recomendable para todos aquellos amantes de rock en su máxima expresión. por Cris Sinead |