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El quinteto gallego firma
con Rumor Cerebral lo que supone ya su tercer disco, fruto de una maduración
musical más que evidente que les hace rubricar un trabajo más completo y
personal, perfilado una vez más por la habitual producción de Fernando Madina
junto a Javier Abreu en los controles, para definir diez cortes de rock, en
numerosas ocasiones incluso tendente al hard-rock, clásico a veces, más
urbanita otras, y aderezado todo ello con el particular sonido que la gaita de
Oscar confiere a las composiciones. El álbum no puede abrirse de forma más
brillante que con la espectacular Fabira, apenas dos minutos de ritmos directos,
melodías envolventes y la crudeza de una historia tan candente como la lapidación
sufrida por la iraní protagonista de la historia, todo un temazo complementado
a golpe de gaita. El álbum deja entrever el enorme esfuerzo desarrollado por
Fernando y el grupo en el apartado vocal, con coros trabajados, la presencia
destacada de Kortizo y Oscar, e incluso las dobles voces, como la que aporta
Miriam Rodríguez en Enero. Arreglos cuidados hasta el último detalle, como la
aportación de piano en Ojos Tristes, caracterizan el disco junto a una evidente
presencia de las raíces culturales gallegas, desde la presencia habitual del
nombrado instrumento oriundo hasta su más fiel reflejo en Manipulación, un
canto en su lengua natal para denunciar la catástrofe del Prestige y su
posterior tratamiento informativo. Como contrapunto, una fidedigna versión del
gran Poison Heart de los Ramones, cantado por el propio Fernando Madina, para
reflejar la mutua admiración entre grupo y productor a una de las mayores
leyendas, sino la más, del rock urbano internacional. Ritmos rápidos y
estribillos pegadizos, como los que conforman Blas o Para Siempre, se alternan
con el clasicismo a golpe de riff de Rumor Cerebral, e incluso un par de temas
de rock & roll vacilón, Historias del Flato y Garrulo’s Car con los que
rubrican este recomendable y personal trabajo. por j-kaos |