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Si hay una banda maldita
en el estado, esa es sin duda Kalean. Han pasado más de cinco años desde que
su anterior ¡Que Baje Dios! viese la luz, casi tanto tiempo como el que separaba a éste de su ya lejano Solo Intento Escapar,
editado allá por 1992, un álbum sin duda tan brillante como injustamente
olvidado. Masacrados por la industria, ignorados por la crítica, fueron
forjando la leyenda a través de una minoría de incondicionales, entre los que
me incluyo, con apenas tres trabajos editados, a cada cual más sorprendente.
Cuando su pista parecía de nuevo perdida, han regresado más vivos que nunca,
mucho más rabiosos, con temas tan afilados que llegan incluso a cortar, para
forjar su resistencia y su dignidad, como ellos mismos manifiestan. Toda la
experiencia, siempre dura y difícil sea dicho, sufrida durante estos años han
condicionado sin duda este nuevo álbum, cuya evolución es latente. Siguen
conservando ese espíritu característico, pero si hay un denominador común en
estos once nuevos temas ese es sin duda la crudeza, reflejada tanto en la
composición musical como en el desengaño que estos cuatro guipuzcoanos
transmiten en sus textos. Desengaño básicamente hacia todo el negocio que gira
alrededor del rocanrol, pero también hacia las podridas posturas políticas y
sociales que campean por el estado e, incluso, hacia la propia vida. Desde que
arrancan con el corte que da título al disco, la inquietud se hace dueña de
cada acorde, con susurros que condensan la intensidad y que desembocan en una
explosión de sonidos única. Golpea tu Mente es un previo aviso de lo que
refleja el trabajo en sí. No es Fácil matiza esa acidez propia, dirigida en
este caso hacia la violencia fascista surgida en cierta juventud los fines de
semana, para en El Circo dirigirla hacia la propia industria musical,
construyendo uno de sus temas más destacables, de esos que calan hondo. El
ritmo logrado continúa esa línea ascendente con Nada por lo que Luchar, dura y
crítica, real y directa, fiel baluarte de que Kalean no se casa con nada y con
nadie, todo expresividad para combinar una de las canciones con melodía más
marcada pero enfocada siempre dentro de un tenso ambiente. Corazón es otra puñalada
de fuerza, pero es en ¿De Quién? donde se vuelven realmente impactantes,
agresivos y grandiosos, con un tema que solo ellos se hubiesen atrevido a
firmar. Toda la rabia contenida, con una brillante alternancia de voces entre
Txema y Abel, para dar forma quizás a su corte más fulminante y demoledor. En
la Cara o En el Mismo Lado son ráfagas de esa particularidad estilística que
hace navegar a la formación por el camino más pedregoso del rock, ese que les
hace crecer cada día en personalidad para luchar frente a los temporales de
comercialidad. Llueve condensa toda la potencia en menos de tres minutos,
mientras Bajo tus Labios es otra muestra de la desgarradora actitud que
transmiten. Mucho en la Vida es... constituye el curioso cierre, una
incatalogable semibalada de ocho minutos, donde la voz de Pili Etxeberria supone
una interesante colaboración para rematar, junto a la pista extra que incluye
el videoclip de Golpea tu Mente, un excepcional trabajo, una vez más, quizás
no entendible por muchos, pero que si llegas a descifrarlo te será difícil
separarlo de tu mente y tu corazón. por j-kaos |