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Surgidos en el año 98
desde los barrios madrileños, Doble Gota saltaron a la palestra a raíz de un
primer álbum en estudio, Tu Mism@, editado dos años más tarde, el cual les
permitió acrecentar sus actuaciones por todo el estado gracias a la más que
aceptable repercusión del mismo. Tras tres años de silencio, y con tres nuevos
componentes en su formación (voz, guitarra rítmica y dj), el ahora sexteto
regresa, de la mano una vez más de W.C. Records, con este Ciudad Basura, once
cortes de punk-rock madurado con elegancia para dar como resultado una
personalidad propia mucho más definida, apuntalada una vez más por la inefable
producción de Kosta (Boikot) desde sus Estudios Korsakov. Desde que arrancan
con La Luz dejan claros sus planteamientos, ritmos frenéticos, textos que
alternan el espíritu crítico con visiones introspectivas hacia la oscuridad
del ser y una voz (Rafa) que engloba todo lo anterior bajo una perspectiva
singular, desde el punk-rock más salvaje salpicado con múltiples rasguños del
rock&roll más glam. David Vs. Goliath, con el sello de Juancar (Boikot) en
las voces, es una muestra de sus más veloces argumentos, siempre presentes a
través de unos riffs incontenibles junto a unas bases endiabladas. Ciudad
Basura, tema que da nombre al disco, y Doble Gota, el cual hace lo propio con el
grupo, tienden con desigual resultado hacia la canción bandera. Tras una irónica
y ácida introducción, parodiando al popular Torrente, abren paso a uno de sus
cortes más brillantes y sin duda el más conmovedor del trabajo, Flores Negras,
una oda a los caídos en el estrecho en busca de un sueño muchas veces
prohibido, la libertad. Reina de las Sombras es quizás la sorpresa, punk oscuro
con reminiscencias ochenteras, tema embaucador con un halo de complicidad sonora
que te traslada a pasajes de nostálgica intensidad. Abrasiva. Dualidad se
aproxima en mayor grado hacia el rock&roll, al cual confieren incluso rasgos
de mestizaje en la genial Mientras Tanto, con invitados como Alfredo (Barricada)
y Grass (Boikot). Los luchadores coros femeninos de Odio, el uso de scratchs en
Veneno o el contraste en Basta Ya entre las aproximación al ska y su demoledor
doble bombo, son detalles que apuntillan un trabajo completo y macerado con
solidez por parte de la banda madrileña, que presenta de esta forma una lúcida
y consolidada alternativa dentro de la escena punk-rock estatal. por j-kaos |