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Disidencia logra con su cuarto trabajo dar un importante paso adelante dentro
del incipiente panorama de la escena punk-rock estatal para confirmarse como una
de las bandas llamadas a marcar camino dentro del territorio socialmente más
comprometido de nuestro rock. Bienvenidos a Occidente es un golpe directo a las
conciencias que combina con maestría textos tan inteligentes como críticos
junto a melodías tan explosivas como pegadizas, dando lugar a un álbum en el
que la madurez de los de Onil (Alicante) parece haber alcanzado el grado óptimo
con el que afrontar el asalto definitivo a los circuitos nacionales. Sus letras
siguen estando marcadas por esa impronta de luchadores que les caracteriza,
desgranando sin detenimiento cuantas injusticias y miserias se desprenden de una
sociedad irónicamente autodefinida como desarrollada, pero huyendo de tópicos
con brillantes composiciones que sobresalen entre las habituales del género. El
disco se abre con una intro de corte industrial y recortes sonoros que dan
previo aviso de hacia dónde gira la temática del mismo. Con Hust-Ville se
manifiesta el sonido propio de la formación, bases rápidas y contundentes de
Maki a la batería que acompaña fielmente el bajo de Txus, y que complementan a
las melodías guitarreras de Carlos e Isma con sus riffs siempre característicos,
todo ello dando la forma adecuada para aderezar sus reivindicativos y elaborados
textos que fulmina el propio Txus en la faceta vocal, creando en este caso un
directo alegato contra la pena capital y el sistema judicial que la rodea en países
como Estados Unidos. Horizontes de Libertad, el tercer corte, te sumerge en la
triste realidad de los inmigrantes ilegales que buscan en los países europeos
un lugar donde cumplir sus sueños y escapar de sus penurias, creando una atmósfera
tan especial que hace de él uno de los más destacados de todo el álbum. Tras
él, A Tod@s Ell@s, un
emotivo canto donde las armoniosas voces a coro rinden homenaje a aquellas
personas que alejan su vida de tópicos materialistas buscando otro sentido. De
nuevo con La Tierra Es Plana alcanzan uno de los momentos más intensos, en un
tema destinado a himno donde la potente voz del “reincidente” Fernando
Madina culmina una agria denuncia contra el mal llamado sistema del bienestar.
La mordaz ironía se adueña de Pacificación, a la que sucede una curiosa
adaptación de una estrofa de La Canción Del Pirata recitada por Manolo
Kabezabolo como introducción de Cubateo’s Culture, tema que llama a la
reflexión sobre la actitud pasiva que lleva a enterrar las ideas tras la barra
del bar, y en la que los Boikot en pleno intervienen con las inconfundibles
voces de Alberto y Juankar, además de Grass en los coros y Kosta en el punteo.
El octavo corte, Arenga, es una breve introducción donde Ruiz de Habeas Corpus
presta su voz, y tras la cual Oriente, Occidente sintetiza como ningún otro
tema el sentido tanto musical como ideológico de esta obra, contando para ello
con la guitarra de Juanan de Malos Vicios y los coros de Miguel de Zirrosis. La
melodía se adueña de nuevo en Donde Me Lleve El Viento con los coros de Víctor
de Malos Vicios, relatando la indiferencia del mundo occidental hacia los
asolados países del subdesarrollo, víctimas constantes de los desastres
naturales. Aquí Otra Vez y Telebasura plasman visiones alternativas sobre dos
temas cotidianos en la era de la civilización, tras los que arranca con fuerza
el decimotercer corte, Prefiero Caminar, impulsado por la personal voz de
Evaristo, que engrandece otra impresionante composición, que junto con
Inestabilidad, donde Feo de El Ultimo Ke Zierre pone broche final en la ilustre
nómina de colaboraciones, cierran un sensacional trabajo, completado con el
video-clip de Apología y técnicamente dirigido a la perfección por el
prestigioso Javier Abreu, con el que Disidencia han superado con creces
cualquier expectativa previamente establecida configurando un LP básico en el
devenir del movimiento punk-rock del estado. por j-kaos | ||||||||||||||||||