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Tras escuchar el nuevo disco de Arrasando Zepas, uno podría pensar que los castellano-manchegos pecaron de ambición, ya que esta segunda entrega está lejos de ser impecable, como reza el título del mismo. Excesivamente previsible tanto lírica como musicalmente, 'Impecable' queda a años luz de aquel '¿Seres racionales?' que les abriera las puertas de lo público en 2003. Lo cierto es que el resultado final del disco es bastante mediocre. No digo malo, digo mediocre. Lamentablemente, todo lo que apuntaban en su primer disco de estudio con Zero Records se ha quedado en papel mojado. La fusión, testimonial en este disco, ha dejado de lado el ska y el funk que tanta frescura daba al sonido del grupo; así, 'Impecable' se reduce a un sonido lineal, cual encefalograma plano, que transcurre entre el metal y un nu-metal resucitado para la ocasión de la escuela más monótona. A lo largo de los diez temas que componen el LP se pueden observar con claridad meridiana por que juntas pierde agua 'Impecable'. Los estribillos carecen de cualquier tipo de gancho y en muchas ocasiones rozan la inexistencia; sin duda, una voz femenina a los coros hubiera sido un buen parche. Por otro lado, los riffs se quedan a medio camino en prácticamente la media hora que dura el disco; no se perciben como contundentes ni pesados en ningún momento, resultando un metal excesivamente blando que, por otro lado, tampoco se puede etiquetar como emo ya que obvian por completo la melodía. Así, queda un producto final en el que sólo algún tema aporta luz en el camino de Arrasando Zepas. "Con un canto" deja de lado el atropello de revoluciones en el resto de composiciones y se concreta en un corte que aúna letra y melodía a partes iguales; electrónica, electricidad y compromiso emotivo en la voz cantante. Ese es el hilo del que hay que tirar. Incluso en "Curao de espanto" se puede encontrar otro chaleco salvavidas; momentos de metal pesado, con solo de guitarra incluido, en lo que podría ser otra buena noticia para la banda. Al final, 'Impecable' se queda en el intento. Con algún buen momento, pero poco más. por Jorge Salas |