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Para quitarse el sombrero. Pocas veces tiene uno la ocasión de toparse con una opera prima tan sólida, madura y poderosa como la que ha alumbrado este trío compuesto por Manfred (voz y bajo de Kie 13), Daddy (guitarra de Los Bruscos) y Thunder (batería de The Punishers), tres músicos ampliamente conocidos en la escena ovetense que ahora se destapan con un nuevo proyecto en el que exhiben músculo, magia e inteligencia suficientes para dejar a cualquiera con la boca abierta. Aunque una escucha superficial podría llevar al oyente al error de meterlos en el saco del doom rock, el stoner o el space rock, Amon Ra ofrecen aquí mucho más de lo que podrían hacer unos simples discípulos de Kyuss, abarcando un amplio espectro de sonidos e primitivas influencias en el que tienen cabida desde Black Sabbath hasta Motörhead, pasando por Blue Oyster Cult o Grand Funk Railroad. Con los grooves setenteros, los matices psicodélicos y todo un cargamento de crujientes riffs como elementos comunes, los asturianos dotan a cada tema de una personalidad y un aura propias, mostrando una heterogeneidad en absoluto reñida con la coherencia y una extrema habilidad a la hora de construir grandes canciones que ganan puntos con cada escucha. “Rock ‘n’ Roll I Do” y “High Rise” ofrecen su cara más primitiva, acelerada y cercana a Motörhead, mientras que piezas de confección sólida y rocosa como “Spirit Caravan” o “Tebas” les adentran en terrenos más ácidos, densos y lisérgicos, manteniendo en todo momento una espectacular pegada construida sobre una base rítmica trabajadísima y unas guitarras llenas de creatividad y poder. Por su parte, la inicial “Blow The Pentagram”, “Pedal To Metal” o “Fat Snake Blues” podrían ser ejemplos de su faceta más cruda, directa y deudora del hard rock de los 70, fuente de la que beben demostrando al mismo tiempo su buen gusto y su capacidad para recuperar sonidos y estructuras clásicos con estilo propio. “Incarnatio” es, por todos estos motivos, un excelente álbum de debut que no ofrece sino buenos augurios respecto a lo que puede ser el futuro de esta banda, aunque esto no es nada comparado con lo que estas tres bestias son capaces de hacer sobre un escenario (un terreno en el que, hoy por hoy, tienen escasos rivales dentro de la escena estatal).por Raúl Ranz | ||||||||||||||||||