Imagen de una de las sesiones de grabación del próximo disco de Mägo de Oz, 'Celtic Land'. (FOTO: Carmen Molina)

De la mano de un convaleciente Txus como anfitrión, Rock Estatal asistía en exclusiva al avance de lo que será el nuevo bebé del siempre estrambótico grupo Mago de Oz. Celtic Land es un regalo conmemorativo de sus veinticinco años de carrera, doble y con muchos invitados.

 

El álbum reúne algunos de sus éxitos más importantes de los últimos años con la colaboración de un inmenso y variado abanico de cantantes, tanto nacionales como internacionales. En la preescucha de ayer se nos ofrecieron siete temas del CD “nacional” y seis del que comparten con artistas extranjeros. Abríamos la sesión con la versión 2.0 del mítico ‘Fiesta Pagana’, que ha sido regrabada y en la que intervienen muchos invitados pertenecientes al mundo del rock y el metal nacional (Tony, Fortu, Leo, Tete Novoa, Carlos Escobedo, Víctor García). Ligeramente más adornada, al estribillo le queda bien el nuevo sonido, con muchas más voces, sensación de gentío y de fiesta. Sigue ‘La Costa del Silencio’: estos dos temas iniciales son los únicos de la “época Locomotive” que la banda ha conseguido regrabar. El single de Gaia I corre a cargo de Zeta, la nueva voz de Mägo, que defiende con dignidad un registro complejísimo para cualquiera que no sea Jose Andrea.

 

Suena a continuación la única versión de otro grupo que la banda ha querido regalar al fan, el ‘Acércate y Bésame’ del grupo de pop rock La Trampa. Siempre amante de la polémica, Txus dice quedarse con esta de entre todas las grabadas en español. Hay que decir que les queda muy Mägo, muy suya y muy entretenida. En ‘Sácale Brillo A Una Pena’ entra en juego la voz de Tony (ex-Sangre Azul) que la ha hecho prácticamente calcada al original. Muy ochentera tal y como mejor le podía venir a este cantante, aunque no termina de enganchar como otras (tampoco se trata de la mejor canción del grupo). Llegamos a la celebradísima balada del Gaia II, ‘Desde Mi Cielo’, interpretada de forma magistral por Leo Jiménez, al que Txus reconoce como “el mejor cantante de este país”. La archiconocida voz no abusa de su capacidad para los agudos; emplea buenos rasgueos y cuida mucho las modulaciones de los graves. La siente, al fin y al cabo. Víctor García (Warcry) se ocupa de ‘Hazme Un Sitio Entre Tu Piel’, canción que no podría pegarle más a su estilo: de hecho, si uno no sabe que se trata de un tema de Mägo y lo escucha cantado por Víctor hasta podría pensar que es un single de Warcry. ‘El Líder’, cantada por Zeta una vez más, terminaba la sesión de temas en español. Tal vez sea de las más duras del disco que en general podría decirse que es bastante suavecito. El sonido recuerda incluso a algunos momentos muy majos de Finisterra.

 

‘Black Book’ es la versión en inglés de ‘El Libro De Las Sombras’, cantada por nada más y nada menos que Ralph Scheepers (Primal Fear). El alemán la ha hecho totalmente suya, convirtiendo el tema en un temazo, en algo mucho más heavy de lo que era (y de lo que jamás han sido sus autores). Koorpiklani también hizo los deberes con la versión Celtic Land de ‘H2Oz’, viking hasta el tuétano. Festiva, desordenada, llena de fuerza y de actitud, una de esas pequeñas joyitas para todo amante de lo exótico dentro de Mägo. Llega la versión de ‘Xanandra’, cantada por Eric Martin (Mr. Big). Quizá sea el señor Martin el que más se ha distanciado del “rollo Mägo de Oz” (cosa que, dice Txus, se les exigió a todos los invitados, que “hicieran lo que les diera la gana”), y al hacerlo ha conseguido algo épico, una canción con la que dan ganas de abrazarse, de brindar por sus rasgados: una línea de voz personal, cuidada y bonita.

 

La versión de ‘Satanael’ interpretada por Paul Shortino nos enfrenta con una línea vocal preciosa y un compromiso de hacer la canción profundamente propia. Sin embargo, por alguna razón, el tema no explota, le falta fuelle. Llega ‘I Believe’, versión en inglés de ‘Creo’, ejecutada por Darren Warthon (Dare): queda tierna y llamativa, original como pocas, perfecto ensamblaje entre una voz como esta y el estilo de Mägo. Y terminaba nuestra premiére con la versión de Jape (To Die For) del gótico tema ‘Diabulus in Musica’, prueba del reconocido eclecticismo que caracteriza a Mägo de Oz y que parece que querían resaltar en este curioso trabajo. Oscura y extraña, el tema les viene clavado al estilo de To Die For y a la vez respeta bastante a su original.

 

En definitiva, podemos decir que se avecina una de esas obras de rarezas que tanto gusta a los madrileños de vez en cuando y que celebra su 25 cumpleaños de forma bastante particular. Provocativo y sugerente, probablemente se trate de un disco que todo fan constante de Mägo de Oz querrá oír con hambre, curiosidad e incluso algo de morbo. Y no cabe duda de que eso es exactamente lo que los padres de la criatura buscan lograr.

 

Texto: Marina Solís de Ovando

 

 
 

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