PONCHO K - LA SALA LIVE, MADRID
En la web de Poncho K puede leerse textualmente: “…¿Ke hubiera pasado si Unamuno se hubiese encontrado con una guitarra eléctrica en 1898? Lo ke habría pasado se llama PONCHO K…” No existe otra definición posible a la hora de elaborar un esbozo de una artista como Poncho K que convierte en genial todo cuanto toca. Un artista desprendido de la convencionalidad hippie, que elabora su propio discurso desde la otra orilla. Desde la orilla de la rebeldía contestataria y el espíritu revolucionario. La orilla donde acampan los idealistas que sueñan con un mundo de palabras preclaras. Un rockero embadurnado de arte gitano, de mezcolanza metálica y guerrera. Un artista concienzudo que es fiel a los principios básicos esenciales de la obra de Miguel de Unamuno, que rechaza cualquier sistema de fe y solo cree en si mismo, no por un ejercicio cínico de individualismo, sino como un elaborado plan para reactivar su libre albedrío. La fe es una fuente inagotable de esclavitud, el argumento insidioso con que las religiones y los charlatanes de todos los colores oprimen los espíritus de los crédulos. La fe en uno mismo se fundamenta en la libertad de pensamiento, en la libertad para expresar y vivir los sentimientos propios. Así es Poncho K. Por eso, como Augusto Pérez, el protagonista de su novela homónima titulada “Niebla” Poncho K es dueño de sus propios sentimientos y de sus propias ideas. Es dueño de sus propias inmundicias y sus propias bellezas. Como Augusto Pérez, su vida es una habitación de espejos concéntricos que devuelven una y otra vez la imagen nítida de su razón de ser, de su rebeldía y su ansia de libertad expresiva. Sabe pues Poncho K que el mundo nunca termina en una persona, ni en una causa, porque siempre hay que seguir hacia adelante. Que lo importante es recomponerse de la aflicciones y recuperarse del pasado aunque las situaciones sean adversas. Esta en las persona pararse o seguir adelante. Poncho K tira pa lante. Es un poeta que maldice su rabia, maldice el ruido de la injusticia, maldice el rumor tétrico de los asesinos. Es un cantor que exprime el amor y reduce su néctar para convertirlo en una esencia imperecedera. Es un borracho en la madrugá y mira a la estrellas con un quejío en el corazón.
Fue así, precedido por este discurso esencialista como Poncho K se presentó ante el publico de Madrid el pasado 31 de Enero en La Sala Live. Estábamos convocados para presenciar no solo un concierto sino la grabación en vivo y en directo de un DVD que se comercializará el próximo 26 de Febrero como adelanto de lo que será su cuarto trabajo en estudio titulado genéricamente “Cantos Valientes” un larga duración grabado en los Estudios Pekao de Madrid bajo la producción de Fernando Montesinos. Durante poco más de ochenta minutos Poncho K pasó revista a su obra publicada con temas que ya han sido excelentes éxitos como “Borracho de la madruga” o “Abuela” y muchos más temas que el publico que abarrotaba la sala -inicialmente se habían puesto a la venta 150 entradas, pero hubo que ampliar el aforo ante la gran acogida, ya que no se quiso dejar a nadie en la calle a pesar que para los técnicos de filmación el aforo limitado era recomendable a la hora de ejecutar su trabajo- coreó sin cesar. Fue un concierto memorable porque aunaba el recuerdo de viejos temas, la sorpresa de un trocito de su nuevo disco, y un potente directo que encandiló a todo el mundo. Durante el transcurso del concierto Poncho K se afanó por dejar todo de si mismo sobre las tablas, sin economizar en esfuerzo, entrega y voluntad. No se le puede pedir más. Humano, gentil, histriónico a veces, rabiosamente espídico, y sobre todo, expresivo. Un hombre sencillo que comprende que su función en esta la vida es ir dejado esparcido el aroma de su talento.
A lo largo de los años ha ido juntando un nutrido público que le sigue a todas partes, que corean todas sus canciones, que le aprecian, y que absorben de él esas gotitas de luz que son sus canciones tan necesarias para el equilibrio de nuestras vidas, y que solo la música, con su hilo invisible de comunicación extrasensorial puede ofrecernos. El climax del escenario fue posible también gracias a la colaboración de una banda magnifica que arropa a Poncho K con una indiscutible muestra de profesionalidad. Poncho K maneja un repertorio que se mueve en los terrenos más variopintos, desde el rock más corrosivo, el punk, la canción ligera, el flamenco y la vena andaluza rompiendo los esquemas de la lógica y de los estilos. Hijo de Camarón de La Isla, hermano de Pata Negra, sobrino de Triana, pariente cercano de Extremoduro. Solo los seres humanos dotados de genialidad son capaces de elaborar semejante amalgama de sensaciones. Solo un tipo que se ha higienizado el corazón puede ser capaz de conectar a esos niveles con el publico. Después de una andanada de temas antiguos presentó lo que será su single “Corrientes demolientes” un temazo que no pasará inadvertido para nadie, tanto para sus detractores como para los que no dan un duro por el. Afortunadamente, somos muchos los que apreciamos la calidad de sus composiciones, el peso específico de su poesía. Poncho K acaba de firmar por SONY-BMG una multinacional descomunal donde seguro que va encontrar un espacio amplio y despejado donde expresarse. Esperemos que los tecnócratas de la compañía entiendan de sensibilidades y no cercenen sus alas creativas, que comprendan sus necesidades como artista y las necesidades de un público que lo adora. Porque un talento como el suyo hay que valorarlo como se merece.
texto por Chema Granados
fotos por Gustavo Bulnes