Disidencia
Hay bandas que marcan el estigma de una época y un movimiento a base de sudor y carretera. Cuando en ese periodo se aúna la significancia de vivir permanentemente a la sombra de tiempos mejores, como así ha sucedido en estos diez últimos años con el punk dentro de la escena estatal, las dificultades se convierten en escollos difíciles de solventar para continuar mirando hacia delante sin pensar que no hay futuro. Disidencia han marcado una década intensa, plagada de alegrías y sinsabores que les condujo al borde del precipicio del olvido tan solo un año atrás. No obstante, con energías renovadas y un disco en directo para conmemorar tan ilustre aniversario, el propio Txus, vocalista y bajista de la formación, nos puso al día sobre la actualidad más rabiosa del combo alicantino.
“IV-III-VI”. Con este disco en directo celebráis una década de Disidencia sobre los escenarios. ¿Pensasteis que llegaría este momento cuando empezasteis con la banda?
Txus: Evidentemente cuando empezamos teníamos veinte años y las únicas pretensiones que teníamos era ir a pasar el fin de semana tocando unas canciones con los colegas y poco más. Hemos tenido la suerte o la desgracia de ir sacando discos, conociendo gente, haciendo kilómetros y al final aquí estamos.
¿Cómo valoráis el recorrido desde aquellos primeros instantes hasta llegar a este disco en directo?
T: Sobre todo hemos comido mucha mierda. Valoramos las experiencias que hemos tenido, la gente que hemos conocido, las canciones que hemos sacado, es un poco complicado. Nos hemos comido mucho barro, muchos kilómetros, muchas lágrimas y sonrisas. Pero solo por la gente que conoces ya vale la pena.
¿Cuáles destacarías como los momentos fundamentales dentro de vuestro recorrido como grupo a lo largo de estos años?
T: El momento fundamental fue cuando dimos el paso de sellos alternativos a una independiente como BKT, que era el sello de Boikot, con quienes teníamos mucha amistad y la seguimos manteniendo. Conocimos en esa época a Javier Abreu, que es nuestro actual productor, y yo creo que fue el salto definitivo para encontrar el sonido que tenemos ahora y la formación que tenemos ahora, fue decisivo.
¿El mejor y el peor momento para Disidencia?
T: El peor supongo que fue cuando tuvimos que tomar la decisión de hacer un parón biológico porque varios miembros tenían proyectos paralelos, y tuvimos, no que aplicar la eutanasia, pero si hacer un parón biológico para que nos aireáramos y no se pusiera en peligro nuestra amistad, y que cada uno pudiera estar por su cuenta y probar a ver que pasaba. Como mejor, ha habido muchos momentos buenos, no hay ninguno que digas que sea el mejor, ha habido muchos buenos y muchos malos también.
El reciente parón de un año que emprendisteis, ¿fue un momento crítico por no ver claro el futuro, por el cansancio acumulado?
T: Todo un poco. Por una parte estábamos saturados de hacer ochenta o noventa bolos por año en los últimos cinco. Aparte el guitarrista quería grabar un disco de un tipo de música que no tenía mucha cabida dentro de Disidencia, el batería quería probar con una banda que se llama Obrint Pas, una banda de rock catalán que en Cataluña es toda una institución. Yo tenía también otras cosas, aparte estaba viviendo en Gerona y no podía venir a ensayar. Fue un momento para decir vamos a parar un año, vamos a airearnos que va a ser lo mejor para todos.
¿Tenías claro que iba a volver la banda o teníais vuestras dudas?
T: En un principio yo creo que todos lo teníamos bastante claro, aunque no era una seguridad cien por cien. Yo tenía claro que quería seguir. Nos reunimos a los tres meses, dijimos de airearnos, hacer lo que cada uno quisiera por su cuenta y después volver, porque nos apetecía a todos.
¿Ha servido para consolidad ideas y planteamientos respecto al grupo?
T: Yo creo que sí. Desde luego con más ganas vuelves, acostumbrado a tocar casi todos los fines de semana durante cinco o seis años a no tocar ninguno, tanto en un momento estás saturado como en el otro te entra el mono. La vuelta por nuestra parte ha sido con muchas más ganas de las que teníamos cuando lo dejamos, desde luego.
¿Cómo se produce la marcha de Jipi del grupo para su proyecto alternativo y su posterior reincorporación?
T: Él quería hacer una especia de fusión entre rock y flamenco, algo de reggae, está curioso. Jipi en aquél momento tenía problemas personales que no vienen a cuento y quería hacer su proyecto. Decidió que iba a abandonar el barco una temporadita. En ese momento entró Jaime de Gérmenes en el grupo, pero él venía de Sevilla, también tenía muchos problemas a la hora de ensayar, estaba muy lejos, y como no teníamos muy claro la permanencia de Jaime, se metió por medio la posibilidad de que Jipi volviera, y como era de toda la vida y colega, decidimos que volviera Jipi porque parte Jaime tampoco podía venir a ensayar ni nada.
Recientemente habéis sufrido la baja de Maki dentro de la formación. ¿A qué se ha debido la misma?
T: Sí, fue al poco tiempo. Al año que viene lo voy a dejar yo (risas). Al poco tiempo a Maki le propusieron hacer la movida de Obrint Pas, y Maki siempre ha llevado bastante arraigado el rollo nacionalista, le hacía mucha ilusión y como colegas que somos no se lo íbamos a censurar, le dijimos que adelante, de momento está guay con ellos y no hay ningún problema. Maki de momento está con Obrint Pas y Disidencia ha buscado un sustituto, un chaval de un grupo de Alicante, y de momento está tocando él de forma definitiva, mientras nadie diga lo contrario.
¿Qué sensaciones tenéis como banda en estos momentos?
T: Estamos en un buen momento, con ganas, y las perspectivas son bastante positivas.
Compartisteis gira, repertorio y escenario con Boikot y Segismundo Toxicómano en La Línea de Atake, con Malos Vicios fue disco y versiones, además de escenario en múltiples ocasiones. ¿La noche del 4 de Marzo fue especial rodeada de tantos amigos?
T: Yo creo que sí. Aparte de estar grabando un directo, que es algo que no haces todos los días, también fue una especie de despedida para Maki, ya que fue el último concierto que tocó con nosotros. Estaban además todos los amigos que tenían que estar, estaba Fernando de Reincidentes, que nos conocemos desde hace diez años y nos produjo un disco en su día. Estuvieron los Boikot, con los que compartimos la Línea de Atake y nos publicaron un disco. Jaime de Gérmenes, que estuvo tocando con nosotros, Malos Vicios, que compartimos disco, fue una noche de no terminar, muy especial para nosotros.
¿Cómo vivisteis el momento? ¿Cómo transcurrió la noche?
T: Muy tensos, porque solo teníamos dos conciertos para grabar. El primero fue en Barcelona, pero fue en una sala okupada, y aparte de no reunir las condiciones para grabar un disco en directo, la gente se empezó a subir desde el segundo tema y no pudimos aprovechar ni una puta canción. En este estábamos que como pasara lo mimo ya no tendríamos otra oportunidad, en ese sentido estábamos un poco tensos.
¿Piensas que este álbum recoge la verdadera esencia de la banda sobre un escenario? ¿Estás completamente satisfecho con el resultado?
T: En un porcentaje bastante alto sí, pero al cien por cien tampoco. Piensa que veníamos de estar un año parados y algo pierdes, pero un porcentaje bastante alto sí que lo recoge.
¿Era quizás un disco en directo el mejor resumen para una época como ésta?
T: Yo creo que sí, porque aparte de no tener material, ya que llevábamos ese año parado, era la despedida de Maki, la forma de recibir diez años, y era lo que procedía en ese momento y lo que nos apetecía hacer también.
¿Qué representa el directo para vosotros?
T: No lo tenemos muy claro porque no sabemos exactamente donde vamos a estar el año que viene. Subirse a un escenario representa poder decir lo que te da la gana, divertirte un rato y seguir haciendo lo mismo que siempre te ha gustado. Yo creo que es lo fundamental, un grupo de punk cuanto más se puede disfrutar es en un concierto. Nuestros últimos discos están cargados de adornos y movidas, en directo se capta la esencia de la gente.
¿Cómo habéis vivido el desarrollo del punk en el estado desde vuestro papel protagonista en este periodo? ¿Qué diferencias fundamentales destacarías de la situación del punk y el rock en aquellos primeros tiempos con respecto a la situación actual?
T: Cuando nosotros grabamos hace diez años no teníamos ni puta idea de cómo se grababa un disco. Quizás era más fresco el movimiento hace quince años que ahora, además ahora está un poco saturado de festivales en los que siempre tocan los mismos grupos. La evolución se ha quedado un poco estancada, hay algunos grupos que no evolucionan más, se han quedado como hace quince años y no presentan nada nuevo, aunque hay otros que sí. La situación para el punk ahora mismo la veo bastante complicada, veo mucho más interés en cualquier otro tipo de música como el ska o cualquier otra más festiva que lo que es interés en el punk ahora mismo.
¿Crees que faltan ideas o que faltan medios?
T: Creo que mucha gente ha abusado un poco de decir siempre lo mismo, y por otro lado las nuevas apuestas que hay sí que tienen una falta de medios bastante notable.
Los discos en directo en ocasiones marcan el final de una época para los grupos. En ese sentido, ¿marca este álbum el fin de una etapa y el comienzo de otra nueva?
T: Tampoco te sabría decir, porque apenas hemos empezado a preparar temas nuevos. Lo que sí está claro es que Disidencia es un grupo que se hizo para lanzar un mensaje social, y eso es algo que no puede perder, sea una época u otra es algo que vamos a seguir manteniendo. En cuanto a la música, ahora tengo más de treinta años y cuando empezamos no llegaba a veinte. Ahora no escucho la misma música ni me gustan las mismas cosas, una evolución seguro que va a haber.
¿Qué podemos esperar en el futuro de Disidencia?
T: Básicamente Disidencia va a seguir siendo lo mismo, aunque te puedes encontrar alguna canción que no tenga nada que ver musicalmente hablando con lo que hemos venido haciendo hasta ahora. Por otra parte está bien porque sacando siempre el mismo disco te aburres tú, aburres a la gente y aburres a todo el mundo.
¿Cuáles son vuestros planes más inmediatos?
T: Nuestros planes más inmediatos son seguir presentando este disco por la península y el año próximo seguir presentándolo por festivales y hacer una especie de gira por Latinoamérica. A partir de Marzo o Abril empezar a sacar temas nuevos para el año que viene tener material nuevo en la calle, porque un directo no dura toda la vida. La gira sudamericana está en el aire, pero sabemos que la vamos a hacer. Será a partir de Septiembre u Octubre, México es seguro, Colombia quizás también, y es probable que además vayamos a Argentina y Chile.
¿Un sueño?
Ahora mismo mi sueño hubiera sido ver cantar a Joe Strummer con nosotros una canción, pero eso ya no puede ser.
por j-kaos