FATUM: ROTO
“Roto” es el segundo álbum de Fatum, cuarteto gaditano integrado por la recién llegada Verónica Donna (vocal), Enrique Ruiz (batería, percusiones y samples), Antonio García (guitarras y samples) y José Cabral (bajo y vocal). En esta ocasión la banda nos ofrece una interesante, por rica y desacomplejada, amalgama metálica que los sitúa al lado de formaciones tan populares en la actualidad como Evanescence o Within Temptation por un lado y de iconos noventeros como Korn o Sepultura por el otro. Afortunadamente, el combo andaluz enriquece su propuesta con gran número de matices (pespuntes electrónicos, modos arábigos, ambientes góticos) y elementos de diversos estilos (folk, flamenco, hip hop, etc) que incrementan en mucho el interés de la obra.
“Luzbel” parece una mezcla de Sôber, Nightwish y Evanescence, con electrónica y fondo gótico; “Mortem” es un tema que combina cierto aire dramático con algo de hardcore; En “Marginal”, muy Sepultura, presta su voz Vikingo M.D.; En “Fe”, Verónica recuerda poderosamente a Amy Lee de Evanescence, mientras que en el siguiente tema, “Como”, empieza rapeando para , de inmediato, adoptar su tono vocal habitual; “El corazón de la oscuridad” se asemeja al “Bring me to life”, que catapultó a la fama a Evanescence; El tema titular, “Roto”, se apoya en la batería de Enrique y en un estribillo pegadizo, destacando también un intervalo de marcado etnicismo; Llegamos al tema más andaluz del disco, “Modestia”, (con la colaboración de Salvi y El Marchena) en el que conviven metal y flamenco, y de éste pasamos a “Camino”, uno de los mejores números del álbum: empieza casi igual que el “Anybody listening?” de Queensrÿche y continua de forma imparable, con fuerza rockera y sabor folk, colaboran Raúl Rueda y Narci “El Juglar”, de Saurom; En “Animalia” mandan las programaciones y no falta un toque arábigo; “Desfigúrame”, con base rítmica a lo Korn, nos conduce hasta “Tempo”, un notable tema, contundente y con sabor a hard rock en el que no falta un bonito solo; “Club social”, es probablemente la mejor canción del disco, con un estribillo muy conseguido, una pequeña dosis de metal típicamente germano y un final minimalista que se funde con “K3 1416”, el último tema, un instrumental percusivo y ambiental que recuerda al “*#..” de The Dillinger Escape Plan.
En definitiva, “Roto” es un encomiable disco de metal abierto de miras, que mantiene el interés a lo largo de sus catorce temas y en el que solo se echa de menos una producción más adecuada.
por Jose Miguel Cáceres