ROJO OMEGA: COMO UN DIABLO
“Como Un Diablo” es el primer CD en solitario de los madrileños Rojo Omega, viejos conocidos en el panorama rockero de la capital. Han pasado casi diez años desde sus comienzos, durante los cuales, y sobre todo tras el discreto pero prometedor debut en el EP que compartieron con los Vice & Vanity en el año 2003, su nombre ha ido asentándose como uno de los más sólidos del momento. Sin embargo, y en contra de lo que el citado EP, “Big Battle of Rock n’ Roll”, parecía aventurar, en este aburrido trabajo no hemos encontrado los resultados que hubieran sido deseables, pues no hay en él nada que haga pensar que estamos ante otra cosa que uno de tantos bluffs que por desgracia sacuden de tanto en cuanto los escenarios nacionales.
En principio, el sonido del disco no puede ser más clásico, un par de temas de rock and roll que nos llevan directamente a los primeros años ochenta, en plena efervescencia naiff. Es algo que no sería demasiado problema si no fuera porque ya hace veinte años que dicho sonido resulta, cuanto menos, cansino. Este envoltorio de guitarras monotemáticas, unido a la inefable voz de Bruno, con su deje de la movida, y a unas letras que conforman la más lamentable colección de tópicos que he escuchado en mucho tiempo, podría transformarse en una broma divertida sin mayores trascendencias si resultase ser una caricatura de otros tiempos, cosa que, nos tememos, no es.
Por destacar alguna en este ramillete de canciones idénticas las unas a las otras, señalaríamos la que da nombre al disco, algo más rápida que las anteriores, más gamberra, más, por definirlo de alguna manera, punkarra, con un eficiente trabajo de los instrumentos que no llega sin embargo a hacernos olvidar una voz sin la suficiente energía como para sortear el calificativo de popero.
Resumiendo, estamos ante uno de estos experimentos que, tomados con sentido del humor, nos proporcionarían una entretenida y fácilmente olvidable velada de pop-rock, algo tan ñoño y divertido que cuenta con todas las papeletas para convertirse en el nuevo emblema de los adolescentes más “alternativos”, con todas las comillas posibles. Porque, eso sí, tiene material para ser un bombazo mediático, con lo que esto significa. Sinceramente, lo peor que podrán hacer nunca estos muchachos es tomarse a sí mismos demasiado en serio.
por Almudena Eced, “Maixta”