UNA CUESTION DE ¿JUSTICIA?
Como sanguijuelas que chupan la sangre hasta secar la última gota, ávidos carroñeros dispuestos a no desperdiciar una sola oportunidad de sacar tajada y engordar su buche, ellos siguen siendo los de siempre, la Sociedad General de Atracadores y Estafadores, especie característica de la fauna más detestable de cuantas campean por la realidad del ser humano en este planeta. Así, nos llega ahora la penúltima de este grupúsculo de trasnochados, después de continuar desarrollando su actividad diaria de robo a mano armada hacia cuantos grupos de rock intenten llevar su directo a pequeños locales.