¿DONDE ESTA EL ROCK?
Rock en Ñ; la ñ de patraña como mejor definición para el nuevo invento del ínclito Teddy Bautista, un tipo que algún día se creyó rockero y que en la actualidad, esbozando el más claro papel de un Torquemada moderno, dirige los designios de una organización de tintes mafiosos que hubiese hecho palidecer a la mismísima Cosa Nostra del Chicago de los años veinte, y que no es otra que la mal llamada Sociedad General de Autores y Editores (S.G.A.E.). Recaudadores despiadados de la pequeña y mediana industria discográfica, apuntan a la piratería como la causa única de una crisis que ellos mismos no hacen sino azuzar con su particular impuesto revolucionario, un impuesto que roba a los músicos y promotores humildes para repartir entre los grandes dominadores del negocio unos beneficios ampliamente filtrados por sus particulares arcas y derrochados en iniciativas como la gira que bajo el nombre de ‘Rock en Ñ’ pretenden exportar en las próximas semanas hacia los escenarios de buena parte de América Latina y Estados Unidos con la vana excusa de dar a conocer la música estatal. No sabemos a quién pretenden engañar el “señor” Bautista y sus secuaces, quizás a las marionetas del pueblo norteamericano, pero cuanto menos se me antoja como una ofensa hacia el rock estatal enarbolar el mismo como bandera en un cartel que encabezan Los Secretos, un icono del pop de los ochenta que mejor harían en preservar la memoria de su malogrado alma mater, Enrique Urquijo, y no arrastrar su legado por los escenarios, Mikel Erentxun, todo un ejemplo del horterismo más recalcitrante y caduco del pop de autor que campea por estas tierras, y Carlos Jean, poco más que un simple pinchadiscos de discoteca de moda. Ante este panorama, no cabe cuanto menos que llevarse las manos a la cabeza y preguntarse si realmente es ésta la imagen del rock que perciben los apoltronados ejecutivos de la sociedad en cuestión o, lo que es más grave, si es la imagen que desean trasladar al continente americano y a la sociedad en general ocultando toda una extensa realidad, quizás demasiado incómoda para ellos, pero tan latente como la fuerza creciente de un movimiento que cada día arrastra un mayor número de bandas, de seguidores o de medios especializados. El rock está en las calles, está en los locales de ensayo y está en la independencia avalada por este medio alternativo de comunicación en que se ha convertido Internet para expresar la verdad sin tapujos, sin tapujos como los tan en ocasiones políticamente incorrectos textos, pensamientos o actitudes que nuestras bandas se empeñan cada día en levantar con dignidad frente al adoctrinamiento oficializado en otros estilos musicales, como el pop, en este estado. Quizás por ello nuestro pensamiento libre e independiente sea peligroso para ellos, y el verdadero rock, o simplemente el rock a secas ya que nadie con un mínimo de sentido común puede considerar con seriedad que las propuestas presentadas por la S.G .A.E. puedan ser calificadas como rock en ninguna de sus vertientes, les interesa ocultarlo y marginarlo frente a la opinión pública del mercado estatal y de los potenciales mercados del otro lado del charco que intentan abarcar en su lucrativo negocio. Pero que no olviden que estamos aquí, lo suficientemente alertas como para molestar y lo suficientemente fuertes como para luchar por mantener tan viva la integridad de un movimiento que ellos jamás podrán ni siquiera soñar. Salud y rocanrol,