EN HONOR A LA VERDAD
Recientemente el conocido juez Garzón se ha visto obligado a sobreseer la querella interpuesta contra Soziedad Alkohólika, acusados por parte de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de realizar enaltecimiento del terrorismo, algo tan infundado como inconsistente. Acusaciones tan absurdas han debido en buena lógica caerse por su propio peso, a la par que muchos perros de presa de los medios acomodados de “desinformación” han tenido que tragarse sus propias palabras envenenadas. Pero el daño está hecho, las consecuencias de todo este largo despropósito las lleva sufriendo el grupo gipuzkoano desde hace tiempo, y, junto a ellos, toda una serie de formaciones de Euskal Herria (Berri Txarrak, Su Ta Gar, …) que, por el simple hecho de cantar en euskera y defender las libertades, han visto como sus actuaciones fuera de Euskadi eran perseguidas y vetadas por ayuntamientos, prensa y fascistoides varios en general. La aberración en el recorte de esta libertad de expresión que en los últimos tiempos hemos venido sufriendo dentro del área cultural, y más concretamente dentro de la música rock, parece alcanzar en estos momentos un punto de inflexión. La decisión de Garzón ha sido rápidamente replicada con la programación de una actuación de S.A. en la capital madrileña, después de varios largos años de ausencia sobre sus escenarios. Confiamos en que esto solo sea el principio del fin, el principio de un nuevo aura de esperanza e ilusión en la lucha por las libertades, por la razón en el mundo anteponiendo las palabras a las armas, por el diálogo como vehículo para enterrar cualquier atisbo de violencia, y el fin de una etapa de oscuridad definida por una constante cercenación de los valores fundamentales reflejados en la libre expresión, el fin del gobierno de la guerra y la destrucción, del terrorismo expresado tanto desde el estado como desde los que luchan en el otro lado, el fin del terror y la locura, bien por motivos religiosos, políticos, económicos o cualesquiera que sean. En su difícil camino el rock siempre se ha caracterizado por su carácter rebelde y reivindicativo, pero también por tratar de defender aquellos valores necesarios para alcanzar un mundo más justo y racional, la libertad, la igualdad, la tolerancia y el respeto, pilares imprescindibles para construir un nuevo amanecer con el que desterrar estos “tiempos oscuros” en los que nos hemos visto sumidos estos últimos años de incoherencia racional. No es otro nuestro deseo que guiados por la fuerza de la palabra poder contribuir a derribar ese imperio de odio y de dolor levantado desde Oriente y Occidente, desde las cabezas “pensantes” que intentan dirigir nuestros designios sin intentar comprender que nuestras voluntades se encuentran contrapuestas a sus sedientos deseos de sangre. Por ello lucharemos desde la razón en aras de la victoria, el primer paso está ya dado, la libertad de expresión poco a poco intenta convertirse en fehaciente realidad dentro de este estado, pero no olvidemos que esto es solo el principio, no hemos de cejar en nuestro empeño por lograr nuestro objetivo, quizás suene a utopía pero, como dice la canción de Habeas Corpus, “hay un mundo que quiere ser libre”. Salud y rocanrol,
j-kaos