ROCK ESTATAL, MAS QUE UNA ETIQUETA
Más de una vez me han preguntado sobre el sentido del concepto de Rock Estatal, y en ocasiones incluso se ha malinterpretado el mismo llevándolo a razones que poco o nada tienen que ver con el verdadero significado que representa este emblemático título. Rock Estatal es algo más que una etiqueta, es algo más que una delimitación geográfica de grupos de rock, y, por encima de todo, en absoluto es una agrupación de bandas pertenecientes a un país o una bandera, lo cual nunca he reconocido ni reconoceré. Por el contrario, es más bien un sentimiento que llevamos dentro, es una agrupación de la cultura de diversos pueblos identificados con el sentir de los que hacemos este portal y los que lo seguís, es un compendio de los distintos estilos, en muchas ocasiones propios y característicos, que se materializan dentro del rock de nuestro alrededor, fabricando una cultura original y característica, que resiste el imperialismo americano, y tiñe en sus mimbres pinceladas de un color especial, tan especial que posiblemente sea única en este mundo por su diversidad y personalidad. Y es esa diversidad la que está motivando su creciente asentamiento, su desarrollo y el constante fluir de ideas variopintas, mezclando estilos de lo más diverso, y en ocasiones autóctonos, con el rock, fusionando sus instrumentos habituales con otros de lo más dispar, evolucionando constantemente, pero, a la par, manteniendo propuestas encuadradas en las bases más clásicas de ese nuestro rock, ese que a los nostálgicos siempre nos seguirá transmitiendo sensaciones muy intensas, por mucho que pasen los años y cambien las corrientes. Y estatal no es más que una forma de agrupar toda esa diversidad cultural bajo una adscripción, abarcando cualquier tipo de lengua o dialecto desarrollado en dicho territorio a través de sus diferentes formas de expresión musical con su variedad idiomática en los textos, sin por ello limitar a las bandas que dentro del estado prefieren utilizar lenguas de fuera, respetándolas y dándolas cabida, pero intentando apoyar y potenciar el uso de cualquiera de las surgidas aquí, y no sólo el castellano, sino el euskera, el catalán, el gallego o cualesquiera pudiera dar lugar, ya que son a través de ellas como se transmite nuestra riqueza cultural, y habitualmente van directamente relacionadas con nuestras significativas expresiones estilísticas que abarca el rock desarrollado aquí. Por ello no podríamos olvidar a aquellas bandas que, a pesar de estar a miles de kilómetros, comparten esa misma cultura con nosotros, como entonces podríamos obviar a las bandas mexicanas, o argentinas, o de cualquier otro de aquellos pueblos hispanos masacrados por la historia, y a los que nos une ese sentimiento que, aunque comenzara a un lado del Atlántico, tuvo pronto su continuación también allende los mares en aquellos lugares. Por ello, bajo la “etiqueta” de Rock Estatal no tratamos más que preservar y dar a conocer una serie de expresiones culturales desarrolladas por una serie de grupos bajo un nexo común, en este caso definido por una limitación territorial o idiomática, pero con un significado más allá de cualquier tipo de expresión política, de las cuales siempre aborreceré, geográfica o lingüística, por cuanto este tipo de expresión reúne una serie de sentimientos que nos unen y nos identifican, que nos llegan a lo más hondo y nos dan la fuerza para seguir adelante, y todo ello con la personalidad suficiente para definir un estilo que muchos otros desearían pero que solo nosotros hemos logrado conseguir, nuestro rock. Salud y rocanrol,
j-kaos