POR LA LIBERTAD DE EXPRESION
Que la libertad de expresión es un derecho fundamental inherente al ser humano debería ser una verdad incuestionable en pleno siglo XXI. Desgraciadamente la realidad nos devuelve otra cara totalmente distinta cada día, la cara podrida de quienes buscan un cabeza de turco en quien descargar su odio y su ira. Y esta vez nos ha tocado a nosotros, quizás porque siempre hemos mantenido una postura crítica con la sociedad que ellos nos tratan de imponer, con las formas de pensar, con las de expresarse culturalmente